Phil Murphy: Aún Podemos Hacer más por Puerto Rico

El huracán María atravesó Puerto Rico dejando una grave destrucción apocalíptica y arrasó la infraestructura ya deteriorada por varios años debido a la crisis económica.

El pueblo de Puerto Rico ha demostrado que es resistente a los desastres naturales. Los puertorriqueños son nuestros compatriotas estadounidenses, y con sus propios recursos y esfuerzos personales siguen luchando para sobrevivir en la isla. En varias poblaciones los vecinos que afrontar los daños y compartir los escasos alimentos y el agua. Despejaron las carreteras y caminos llenos de árboles y escombros. Debieron compartir sus humildes viviendas y usaron algunas líneas telefónicas que funcionaban para comunicarse con sus familiares. Los ancianos fueron empadronados y las personas afectadas se dieron la mano para tener acceso a los teléfonos móviles y la gasolina. Sus casas fueron arrasadas y los negocios tuvieron que cerrar por falta de luz agua, gas, comida y trabajo. Todos se unieron para sobreponerse al huracán María, porque la ayuda parecía estar lejos del alcance.

No nos equivoquemos: nuestros conciudadanos en Puerto Rico todavía sufren y están muy lastimados. Día a día trabajan fuerte para seguir sobreviviendo. Varias de las poblaciones alejadas que nacen en las montañas siguen aisladas y todavía no tienen comunicación. Mucha gente necesita nuestra ayuda, sin embargo, la tarea de auxilio ha sido muy lenta.

Después de 6 días que el huracán devastó Puerto Rico, el presidente Trump recién pudo tener la primera reunión de alto nivel para responder al plan de ayuda, casi dos semanas después pudo visitar la isla. Finalmente empezamos a ver una respuesta en mayor escala y la presencia militar necesaria para llegar al interior de la isla donde están las comunidades más afectadas. Aplaudo al gobernador Chris Christie por enviar a Puerto Rico 1,100 trabajadores de emergencia de New Jersey para ayudar con los esfuerzos de recuperación.

Considero que todos debemos hacer más. Como candidato a gobernador de New Jersey, sé que nuestro estado debe desempeñar un rol fundamental en ayudar a nuestros conciudadanos en Puerto Rico. New Jersey con casi medio millón de puertorriqueños que viven en nuestro estado, es el hogar de una de las diásporas puertorriqueñas más grandes del país. Cuando oigo hablar a los residentes de New Jersey que pasan varias noches sin dormir preocupados por sus seres queridos en la isla, yo siento la sensación de actuar con urgencia. Nuestros residentes están desesperados por prestar más ayuda a Puerto Rico en surecuperación.

Empecemos haciendo todo lo posible para socorrerlos. Me alegra ver el espíritu de [RB1] [RB2] [RB3] generosidad de nuestros residentes en hacer donaciones. Contribuir en efectivo es siempre lo mejor en situaciones de emergencia, porque las organizaciones saben lo que la gente necesita en el mismo lugar afectado. Deseo exhortar a las personas que están ansiosas por llevar ayuda, obtengan más información visitando la página web:www.nj4pr.org

No obstante, la decisión del Presidente Trump de autorizar la suspensión temporal de las restricciones de la Ley Jones que estuvo frenando la ayuda a Puerto Rico al prohibir que las embarcaciones extranjeras entreguen carga y combustible, debo indicar que la mencionada suspensión sólo estará vigente hasta el domingo.

Sin embargo, para que Puerto Rico pueda recuperarse le tomará meses, si no varios años. Las restricciones de la Ley Jones son extemporáneas y proteccionistas, porque de manera innecesaria elevan los precios de los productos básicos que Puerto Rico necesita para impulsar su economía. No es justo o prudente hacer que Puerto Rico se recupere con recargo. Me comprometo a trabajar con nuestra delegación del Congreso para adelantar propuestas para retirar indefinidamente estas restricciones y apoyar la financiación adicional en la ayuda y la recuperación.

Es evidente que varios residentes de New Jersey pidan que los miembros de la familia que son ancianos puedan salir de la isla y puedan recibir atención médica de urgencia. Nuestros hospitales e instituciones médicas deben estar equipados para facilitar atención de calidad a estos pacientes. New Jersey mantiene liderazgo en el cuidado de la salud y nuestros servicios deben estar listos para acondicionar estas necesidades crecientes.

En New Jersey, la comunidad puertorriqueña mantiene un potencial en crecimiento y energía.

La afluencia de puertorriqueños a New Jersey ha sido una bendición para nuestra economía. De acuerdo con los datos más recientes disponibles de la Encuesta de Propietarios de Negocios, solo el año 2012, los empresarios puertorriqueños generaron en nuestro estado, por lo menos 1.45 mil millones de dólares en ingresos por ventas.

Hoy más que nunca, debemos estar de la mano con nuestra comunidad puertorriqueña y hacerles saber que tenemos su respaldo.

Juntos podemos poner el hombro en la recuperación de Puerto Rico y ayudar a su gente a volver a ponerse de pie.