“Siete años después que el gobernador Christie hizo la promesa “por una nueva dirección” y acabar con las prácticas de” hipotecar nuestro futuro”, sus palabras resultan vacías. En su legado existen diversiones, previsiones nada reales, subfinanciación de importantes programas, ignorancia de los problemas fiscales estructurales y una cadena de diez rebajas de crédito consecutivos.